Suave brisa, manso viento,
recorre las curvas de mi ser.
Imaginaria música, salta adentro.
Me da frío, pasa el tren.
Calma noche, perro ladra.
Yo en mi alcoba, sin un alma.
Perro ladra, ¿quién le habla?
Caseros sonidos, y lavanda.
Naranja en jugo, digerir.
Ansío serle fiel, mi Salvador.
Comprenda ya, quiero sonreír,
despójeme de tal dolor.
Vieja brisa, desaparece.
Lejano viento, ya pasó.
Le confieso, me aborrece,
tener que decir adiós.